Dadas las circunstancias económicas actuales, sobradamente analizadas desde todos los puntos de vista, se constata cada vez de manera más evidente, la importancia del sector Agrario-Agroalimentario en nuestra Región; viéndose incrementado su ya significativo peso en el P.I.B. regional, más como consecuencia del retroceso de otros sectores, que como incremento en él. Esta circunstancia nos ha de hacer recapitular, acerca de los distintos sectores productivos en nuestra Región, y cuál es el papel que ejercen los distintos recursos disponibles para hacerlos evolucionar (tecnológicos, técnicos, investigadores y humanos). De este análisis, se puede concluir de una manera muy rápida, que el sector agroalimentario es el que ofrece, en nuestra región, más garantías de éxito como motor socioeconómico.
Esta importancia socioeconómica del sector Agrario, se ve fuertemente incrementada por los efectos inducidos ejerce, sobre otras actividades que dependen del mismo. Entre estas actividades, destacar las desarrolladas por la industria alimentaria, a la que abastece de materias primas, así como por el numeroso entramado de empresas auxiliares unidas a empresas agrarias y alimentarias. Tal es el caso de las empresas de servicios (transporte, finanzas, informática, comercialización, mantenimiento, asesoramiento, etc.) y las que les dotan de las construcciones (edificios agrícolas y agroindustriales, embalses, caminos, invernaderos, etc.); maquinaria (agrícola y agroindustrial); instalaciones (de riego, eléctricas, frigoríficas, calefacción, etc.) e inputs (semillas, energía y lubricantes, plásticos, fertilizantes, plaguicidas, productos veterinarios y químicos, piensos, envases y embalajes, etc.) necesarios para el normal desarrollo de su actividad.
En defensa de este criterio, cabría subrayar que el sector agroalimentario, pasa ya por ser considerado, como no puede ser de otra manera, un Sector Estratégico, no sólo, en cuanto a la economía Regional se refiere, sino incluso la Nacional y Comunitaria. Indicar a este respecto, el ya tradicional déficit por cuenta corriente, de este sector, a nivel, tanto nacional como comunitario, lo que se traduce, en una excesiva dependencia, en cuanto al abastecimiento alimentario de terceros países. Señalar igualmente, que la única política realmente común de la Unión Europea, con todas las salvedades que se quieran hacer, es la Política Agraria Común, PAC.
Otro aspecto que pone de manifiesto su importancia, es su contribución a la tasa de empleo regional, siendo en el momento actual, un sector que contempla una alta estabilidad laboral.
Es de todo lo anterior, así como de las características del tejido productivo murciano, que una apuesta definida por este sector, como viene siendo tradicional, bien a corto o medio plazo, producirá unos efectos económicos altamente rentables para la Región de Murcia.
Por todo ello no debemos dejar de analizar esta realidad y atender a sus posibles debilidades presentes y futuras, pues además de hacerse necesario disponer de líneas de financiación eficientes y específicas para el sector, se hace necesario, prever otros aspectos que en un futuro próximo, pudieran plantear problemas, tal es el caso del envejecimiento de la población laboral, no sólo directo, sino también en cuanto a profesionales de carácter técnico se refiere. Es por tanto que la ingeniería agroalimentaria se perfila como un campo de especialización profesional de futuro, hecho a destacar, máxime en estos tiempos en los que las tasas de desempleo son elevadas. La necesidad de personal cualificado en estos campos se demanda a diario, por parte de una sociedad que pide que se intensifique todo lo relacionado con el abastecimiento, la seguridad alimentaria, trazabilidad, etc., para que los hechos acaecidos en Alemania recientemente no vuelvan a suceder.
Es de todos estos aspectos y otros, que el futuro más inmediato, nos deparará, el que se haga necesario, la creación y consolidación de foros de interés, en el que todos los agentes intervinientes, productivos, técnicos, investigadores, etc., se encuentren permanentemente integrados, al objeto, de obtener, una mayor racionalización y optimización de los recursos existentes. Es por ello que con la creación del Foro Agroalimentario (FOAGRO), integrado por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad Politécnica de Cartagena, y los colegios profesionales de Ingenieros Técnicos Agrícolas e Ingenieros Agrónomos de la Región de Murcia, se pretende aunar su voz para evidenciar la necesidad del sector en nuestra economía y sociedad, y de los profesionales que lo gestionan.
Alejandro Pérez Pastor (Director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad Politécnica de Cartagena); Juan Carlos Fernández Zapata (Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de la Región de Murcia); Guillermo Molina Marín (Presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de la Región de Murcia)